domingo, 5 de enero de 2014

MAGOS o REYES




¡Me trajeron Los Reyes! ( "me trajo" Los Reyes, en la jerga campesina).

Es el grito jubiloso de cientos de niños paraguayos en un día como hoy
Tonka 1958?
Todavía el 6 de enero (festividad de los Reyes Magos) guarda  un rescoldo de tradición paraguaya aún no desplazada por los Noeles transnacionales.

¡Cuánta esperanza al dejar los zapatos en la ventana como cofre seguro para el ansiado tesoro!. 

¡Cuánta ilusión al preparar el agua y el pasto para los cansados y sedientos camellos!.

Y la tamizada ceniza esparcida para evidenciar las huellas de los ilustres, y como su nombre indica mágicos, visitantes.

El furtivo espionaje para sorprender la llegada de los "Reyes del Oriente" con sus árganas llenas de juguetes simpre fue infructuoso. ¡Y cuando ya cansado y vencido por el sueño! aprovechaban para, en un raudo y misterioso afán, repartir con los regalos ilusiones y alegrías en las inocentes y credulas mentes infantiles.

Con el alba los sueños se disipan y en un amanecer es diferente, el rojo rostro del astro rey se une a la sorpresa de no encontrar vestigios de pasto del forraje ni el agua de la batea, sí, se notan diminutas huellas que en su trajinar dejaron Los Magos.

Con la respiración entrecortada por el suspenso pasaba al ritual de la ansiosa revisión de los zapatos para ver "el regalo de Los Reyes". En varias ocasiones aparecieron los ansiados juguetes, en otras un par de medias, el cinto que faltaba, unos caramelos o unos céntimos para comprar mantecados u otras dulzuras.

Cuando la decepcion surgía era, tal vez, porque los confundidos Reyes se acordaron, justo, de los momentos de debilidades, de este  "niño bueno", que llevaban a la desobediencia, algunas que otras palabrotas, en fin, pecadillos que siempre rondanban para amargar la vida en tan importante día.

O porque venían de tan, pero tan, lejos que llegaban con las gurupas semivacías, pero en su gran magnificencia siempre encontraban en el fondo del "vosájovái" los infantables caramelitos que bastaban opara endulzar el 6 de enero.

Pasaron años, décadas, y  los Reyes siguen vigentes en muchos hogares de mi patria.

Mi Rey Mago me trajo un regalito: un Livstock semi 36 - 1958 color rojo de chapa, sin el remolque, de Tonka Toys. Los juguetes Tonka tienen fama de indestructibles.

De hoy en más, el camioncito,  puede ser apreciado en las vitrinas de Kuaapy rokái.

Gracias Babi.



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