domingo, 23 de septiembre de 2012

Karai Vito firrakera




No siempre uno guarda sus envoltorios de caramelos. Y si alguien lo hizo, el tiempo los convierte en un preciado tesoro de valor sentimental, y por qué no, numismático.
Luego del "Kurtu Vargas" y los de Cornelio, descritos en este Blog,  varias personas se comunicaron conmigo, investigadores de los clubes de sus amores o nostálgicos de décadas anteriores. 

El hecho me impulsó a seguir hurgando en el recuerdo de los coetanos, prosiguiendo la  búsqueda de los “kurtu perdidos” y en una conversación al respecto un sábado al noche con un grupo de personas, Luis,  un amigo a quien conocí no ha mucho me comentó que un compañero de trabajo tenía una firrakera llena de los envoltorios de los preciados Caramelos Culturales, Deportes o Puntero.


Me prometió que conversaría con Él para que me deje echarles un vistazo.

Quedé muy ilusionado, hasta que  el otro día me trajo una firrakera chiquitita, de dos tapas, sin forros, en donde lo resaltante era el color azulgrana de sus cintas, delatando a afición de Don Víctor García (el Ciclón de Barrio Obrero:  el Club Cerro Porteño)


Hoy con su permiso compartiré el contenido con los seguidores de Kuaapy

El primer conteo develó el arcano del preciado porta figuritas. Contenía 167 Kurtu, que según Luis los los recolectó y atesoró desde que tenía cinco años aproximadamente, antes de venir a afincarse en Loma Pytâ , Capital, en busca de mejores oportunidades; lo cual me llevó a especular que Don Víctor estaría rondando los treinta y cinco  años. Además me comentó que tenía más de trescientas figurillas que sus nenas fueron perdiendo en sus juegos. 

Posteriormente en una pormenorizada revisión  encontré que contenía  1 figurita de un jugador de Cerro Porteño (Caballero) en envoltorio de Caramelos  Deportes La Moderna del año 1.982, 2 envoltorios de  1.988, más de  145 de 1992 y 8 del año 1.993, y, 10 de Caramelos Puntero (Productos culturales), de no sé qué año.

Desfilaba jugadores de varios clubes, Ligas deportivas y hasta de la Selección Olímpica Paraguaya de entonces.
Desfilaron ante mi vista coloridas camisetas de jugadores de Cerro Porteño, Libertad, Nacional, Presidente Hayes, Guaraní, Olimpia, Sol de América, Sportivo Luqueño, Sportivo san Lorenzo, River Pate, Cerro Cora, Coronel Sánchez de Carapeguá, Guaraní de Coronel Oviedo, Liga del Sud, Liga Paranaense e Ypacarai.















viernes, 1 de junio de 2012

MI COLEGIO Y MI CIUDAD


El Colegio Nacional “Profesora María del Carmen Morales de Achucarro” se yergue airoso en la calle Panambi Verá entre General José Eduvigis Díaz y la Avenida Defensores del Chaco.

Es una institución de gestión oficial, afincada en el populoso Barrio San Isidro de Lambaré, en el límite mismo de la Ciudad de Villa Elisa.


Como Institución Educativa formadora de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, funciona el turno Noche.

Cuenta con tres grados del tercer ciclo de la Educación Escolar Básica, tres cursos del Bachillerato Científico con énfasis en Ciencias Básicas y Tecnología y tres cursos del Bachillerato Técnico en Servicios  en la modalidad de Informática.
Actualmente el Colegio cuenta con 280 alumnos y alumnas y un plantel docente de   39 profesionales de primera categoría bajo la Dirección del Lic. Ignacio Alberto Pereira Morínigo.

Comenzó a funcionar como institución educativa del Nivel Medio a partir del año 1982 bajo la Dirección de la Profesora María Rosa Noguera de Villalba con la nomenclatura oficial de Liceo Nacional San Isidro.

A pedido  de la comunidad educativa y bajo la Dirección de la Licenciada Elva Ignacia Martínez Garay, desde el año 1986, fue elevado a la categoría de Colegio con la nomenclatura de la ilustre fundadora de la escuela que funciona en los turnos mañana y tarde en el mismo local: "Profesora María del Carmen Morales de Achucarro".

Cabe destacar como fortaleza Institucional  el plantel docente altamente profesionalizado, capacitado y actualizado, con innovadoras propuestas educativas, renovadas y renovadoras estrategias, la presentación de proyectos actualizados, actividades culturales  acordes a la realidad e identidad nacional, competencias deportivas, justas de conocimiento y otras actividades que coadyuvan a la formación integral de sus educandos.


En el mismo local escolar, y en turno noche,  funciona el Centro de Educación Permanente de jóvenes y Adultos: PRODEPA.

En los turnos Mañana y Tarde la Escuela Básica N° 1029 Profesora María del Carmen Morales de Achucarro.

 Cabe destacar  que los tres instituciones que funcionan en el centro educativo lo hacen en una convivencia armónica y estrecha colaboración cuando las necesidades institucionales  o comunitarias lo ameritan

Se puede afirmar que la interrelación escuela comunidad va vigorizándose con el constante apoyo de las Asociaciones de Padres, el aporte de la comunidad circundante, el estamento municipal y en algunos momentos de la gobernación Departamental, el sector eclesiástico y privado a más de la gestión institucional.

La historia del populoso Barrio San Isidro y la Institución Educativa Profesora María del Carmen Morales de Achucarro marchó casi pareja en el tramo final del Siglo XX y sigue la marcha en los primeros años del Siglo XXI.


En un esfuerzo mancomunado y una firme vocación solidaria marchan parejos (Institución Educativa y vecinos del barrio) en pos del progreso y bienestar de toda la comunidad .

Las aulas del Colegio Nacional Profesora María del Carmen Morales de Achucarro del Barrio San Isidro de Lambaré cobijaron a lo largo de veintiséis años alrededor de 3000 alumnos/as bajo la paciente y diligente dirección de cuatro directores/as y  cerca de un centenar de docentes.

Hoy, la Institución educativa se suma jubilosa al festejo del cincuentenario del municipio en que se halla enclavada. Entusiasta y gallarda juventud estudiosa dice presente en los festejos oficiales en el marco del aniversario de la creación del municipio del Lambaré.

San Isidro, junio de 2012

miércoles, 7 de diciembre de 2011

ARTESANAS HILANDERAS EN SAN ISIDRO


".....guarâ nde reipovâ"
Yvyrapâme omosusû....




Kirirîhape ohesa'ÿ'o
Péina hasýpe ahecha jevy kuña Paraguái, ohesa'ÿî'o, omosusû yvyrapâme, ha oipovâramo he'ÿme mandyju ojapo haguâ ichugui inimbo po’i.

Katupyry, tory ha vy’ape Ña Eperansa, mbue kuñakaraindive, ohechauka ha omombe’u ikatupyry kuéra tembiapo ymáme.

Ha katu onohêma typói jegua, encaje jupe japopyre, ao po'i ijeguakapáva, voko, mesa ao, pyrûha, mbujape ryru, ha hetave mba'e, mandyju yvígui ipyaha pyre.

¡Ha che retâ Paraguái, ndeichagua ndaipóri ambue!

Al iniciar la serie de publicaciones, en Kuaapy, pensé en ir rescatando cosas, momentos, usos, costumbres y vivencias de mi gente. En fin, todo aquello que el tiempo en su devenir inexorable fue relegando al olvido y que al rememorarlos animen a enzalzar el amor al terruño y la asunción del compromiso de coayuvar en mantener viva las usanzas nuestras y la utopía de la construción de la patria soñada.

Tantos son los recuerdos que no quisiera perder y sobre todo compartir con  todas aquellas personas interesadas en rememorarlos y conservarlos.

Hace unos años tuve la oportunidad de llegar hasta Carapeguá, específicamente  a la vivienda de una persona a quien admiro mucho. Me refiero a  Margarita Miró, una mujer epañola, que se tornó paraguaya, hizo y está haciendo tanto por mantener viva muchas de nuestras costumbres y tradiciones.

En una velada lluviosa, esperanzados en  un amanecer más benigno que nos permita visitar la zona del lago Ypoa, compartió con nosotros, en una tertulia, sus vivencias y sus saberes sobre usos y costumbres de los pobladores de la zona.

Mandyju Paraguái mata
Fue allí que vi, por primera vez, cuando me enseñó, la planta del algodón nativo (mandyju Paraguái). En esa oportunidad me propuse sembrar en el patio de mi casa, en San Isidro de Lambaré, una planta del susodicho vegetal. Así lo hice con las semilas que me regaló, y por mucho tiempo me deleité con la observación de sus hermosas floresy el progreso de los frutos verdes, la maduración y la explosión de sus capullos para ofrecer las blancas fibras del algodón, hasta que un día una ráfaga de viento lo desengajó y nunca más pudo recuperarse.

Por ese tiempo me propuse la construcción de una rueca artesana, un huso para hilar (he'y en el dulce idioma guarani) , y un arco (yvyrapâ) para estirar y aflojar, cardar, las fibras del algodón.

Construí el huso y el arco, la rueca me fue imposible.

Hace unos meses pude llegar a Yataity, por gentileza de mi hijo Milner, y al admirar el trabajo de las tejedoras volví a pensar en mi propósito.
El lunes pasado (5/11/2011) una vecina, Doña Esperanza Duarte de Galeano, me invitó a admirar un trabajo, que según manifestó, pocas personas podían valorar. Grata fue mi sorpresa al entrar a su casa y ver a su familia en un pasatiempo que dejé de presenciar por cerca de 50 años: algodón en rama, un persona desmotando, otra con un huso recien construido con una agujeta de tacuara y cascara de sandía hilando el algodón.

Me mostró, hermosos trabajos en encaje ju y tejidos de ao po’i  fabricados con el hilo casero hecho de fibras del algodón de su casa.

El mandyju Paraguái que  tanto anhelaba volver a tener, sin conseguir la simiente, estaba a 10 metros de mi casa, ¡y yo no lo sabía!. Presuroso corrí a buscar una cámara para fotografiar el momento y compartir con los amigos de kuaapy.
Y como se habrán imaginado, me traje las semillas. Ya las sembré y como antaño allá en mi Ñaiûngua natal, como la siembra de Karai Pali, día a día voy controlando si germinó.




Mandyju rakâ árare ipojái ome'ê haguâ ipoty ha hi'a

sábado, 19 de noviembre de 2011

YVYRA PARAGUAI - MADERAS DEL PARAGUAY


Breve historia de una colección


Allá por el mes de junio del año 2003 a solicitud de las profesoras Perlita de Moreno y Ninfa Duarte, escribí la historia que ahora transcribo in extenso con algunas actualizaciones.

Soy Profesor de Artes Industriales del Colegio Nacional “Profesora María del Carmen Morales de Achucarro”, de San Isidro, Lambaré, ubicado en las calles Panambi Vera y Avda. Defensores del Chaco y el Colegio San Agustín, sito en la calle sargento León Gauto entre Venezuela y Santa Rosa, Asunción[1].

Como profesor de Talleres (hoy Trabajo y Tecnología), siempre trabajé con distintos materiales, de ellos, la madera por su nobleza es la que me ofrece más posibilidades.

A menudo quedabann trozos de ella, que en principio las dejaba en cualquier lugar. Fueron pasando los meses y noté un día que la cantidad acumulada era ya considerable.

Las fui acomodando y limpiando, y allí surgió la idea de coleccionarlas. Me di cuenta que tenía de distintas formas y tamaños, pero además pertenecían a diferentes maderas.

El trabajo brinda satisfacciones, pero cuando de él surge un hobby como éste es todavía más agradable.

Decidí ponerles nombre, a todas las que conocía y les busqué un sitio para exibirlas, ese fue el principio de la colección. Le tomé agrado y trabajé para darles forma y apariencia novedosas.

Las expuse en el Colegio, un día de la culminación de la Feria de Ciencias y Tecnología, noté que tenía mucha aceptación entre los visitantes y especialmente con jóvenes. Me agradó la idea.

Desde entonces mis alumnos también tomaron interés, visitan la muestra, preguntan sobre su origen o utilidad, y de tanto en tanto traen alguna muestra para engrosar la colección.

En busca de madera para los trabajos de taller, visité algunos depósitos de venta y encontré otras muestras más, además compartimos, con el dueño, datos muy interesantes, como por ejemplo: las propiedades físicas y cuales eran las más apropiadas para determinado trabajo. En adelante en mis esporádicos viajes al interior del país siempre busqué un espacio y pretexto para dialogar con la gente, especialmente con los que puedan conocer los nombres y utilidades de cada tipo de madera de la región y conseguir más muestras.


Lo que comenzó por casualidad, es ahora, un pasatiempo que me apasiona. ¡Es tan gratificante encontrar alguna nueva espacie!.

Con la llegada de la Biblioteca TEEM, en el Colegio San Agustín, tuve acceso a los libros “Arboles comunes del Paraguay - Ñande yvyra mata cuera” y “El bosque mucho más que madera”, atraído por los títulos encontré lecturas muy útiles que me ayudaron a completar los conocimientos sobre las maderas que poseía en el momento. En ellos encontré nombres científicos y otros datos importantes acerca de la madera en nuestra patria. Allí surgió la idea del nombre de mi colección: Yvyra Paraguai -Maderas del Paraguay
Actualmente la colección cuenta con más de de cien muestras.

[1] Julio de 2003.-

sábado, 20 de agosto de 2011

EN BUSCA DE LOS "KURTU" PERDIDOS

 
Antes de publicar "Ñembosarái" aquí, a principios del 2009, apelando al recuerdo de los "contempos" (por si alguien las haya guardado, y aún las conserva), inicié por distintos medios la búsqueda de FIRRAKAS. Durante este proceso, y aún sin conseguirlas, armé un collage de imágenes y construí una firrakera, esperando encontrar pronto los vestigios de los mágicos envoltorios de "Caramelos Culturales" (o "Caramelos Deportes") que tantos recuerdos traían de mi lejana niñez.
Pareciera infructuosa la búsqueda hasta que, en el mes de mayo, el 17, día del cumpleaños de mi difunta madre, mi hijo Milner desde Villarrica me envió por Facebook una foto del “Kurtu”. Me comentó que Hugo Marcelo Galeano pidió por radio durante mucho tiempo uno de estos envoltorios, nadie recordaba el "Kurtu", hasta que, finalmente, consiguió un espécimen de Caramelos Deportes 1966. El mismo, según me relató Milner, salió de una vidriera de la Liga Ovetense de Fútbol. En la figura aparece la foto de un jugador de apellido Vargas enmarcado con un escudo con los colores albirrojos de la Liga Ovetense, dos guirnaldas de flores y un balón de fútbol.

El 8 de julio de 2011 Didier Cristaldo 
publicó, en ABC Digital, el artículo "El fútbol y los caramelos culturales" con un reportaje a Don Juan Alberto "Chiqutín" Hermosilla, precursor de los famosos e inolvidables "Kurtu", en el mismo publicó además las fotos de la firraquera y el envoltorio (Vargas) publicados   anteriormente aquí en Kuaapy.

El Kurtu Vargas se volvió famoso, hoy puede verse en blogs y publicaciones de los medios digitales.

La búsqueda y las indagaciones siguieron hasta que, una noche en el colegio, al mirar el artículo mencionado, uno de mis alumnos, Cornelio, exclamó: "en casa, mi papá tiene un álbum de esas figuritas...". Ni corto, ni perezoso inicié el acoso a fin de obtener el permiso correspondiente para echar un vistazo al álbum, y luego la autorización para fotografiarlo y compartirlo con los seguidores de Kuaapy.


El álbum en sí contiene recortes de periódicos de los años 1.984 y 85. En ellos aparece la figura del golero de Club Silvio Petirossi, Cornelio Coronel, padre del alumno mencionado con el mismo nombre, cuando se coronó campeón de la Segunda División de Ascenso de la Liga Paraguaya de Fútbol.


En una de sus páginas saltan a la vista las coloridas figuritas de nueve jugadores, impresas en los famosos Caramelos Deportes del año 1.985. Con una mirada atenta se deduce que la página inicialmente contuvo la nómina de los once jugadores del plantel del equipo campeón de la temporada 1.984. Otro buscador de tesoros se los apropió como valioso trofeo. ¡Ojala se pudiera volver a completar!




 Las nueve figurillas aún abrazadas al álbum perpetúan los siguientes nombres: C. Coronel, A. Ramos, Santa Cruz, M. Coronel, Núnez, Alfonso, Flor, Trivero y Benítez.


Agradeciendo la deferencia de la primicia, devolví el valioso material a mi alumno. El tesoro sigue en el cofre de los recuerdos de Don Cornelio. Hoy con la anuencia de la familia Coronel - Núñez, este investigador de recuerdos y KUAAPY, lo compartimos con Usted; y nos comprometemos a seguir con la pesquisa.



Ud. puede colaborar en la búsqueda.!!!